domingo 18 de mayo de 2008

20 de mayo*

A las 21.30 horas del 20 de mayo de 1973, estalló el primer disparo de la revolución saharaui en Janguet Quesat (más conocida como El Janga). Eran 17 jóvenes, todos ellos enlutados aún por las graves consecuencias de Zemla (cuyo artífice, Bassiri, continúa aún en paradero desconocido), pero al mismo tiempo, la repercusión popular que cosechó el heroico levantamiento, les envalentonó para crear una organización que agrupase las aspiraciones nacionalistas de los saharauis, es por ello que fundaron el llamado Frente Popular para la Liberación de Saguia Al Hamra Río de Oro.
Los participantes representaban a todos los saharauis de Argelia, Mauritania, Marruecos y el Sáhara Español. Se responsabilizaron, desde el primer momento, de defender el derecho del Pueblo Saharaui a la autodeterminación, y por ende, la independencia de su tierra: el Sáhara Occidental. Para ello, había que llevar a cabo una labor de persuasión que desemboque en una Revolución de masas.
A partir de ahí, el 20 de mayo, fue un golpe de estado al colonialismo; es una fecha clave en la caótica historia de África, en general, y del utópico proyecto del Magreb Árabe en particular. Es el nacimiento de la conciencia colectiva del independentismo saharaui. Es la piedra angular sobre la que se ha edificado la idiosincrasia saharaui. Es la culminación de largos años de lucha, sacrificio y valentía.
A lo largo de estos 35 años el Frente Popular, ha sufrido importantes varapalos, como la espantada de grandes dirigentes de confianza que traicionaron la Causa, y pasaron a engordar las filas de un enjambre de hipócritas que trabajan al servicio del Majzen. Además, cometió un error al confiar en el enemigo, ratificando un alto el fuego, que a largo plazo, está oxidando armas y esperanzas. No obstante, el POLISARIO ha creado una figura con reputaciones respetadas a nivel mundial; creó e inscribió la RASD en la comunidad africana, y que cuenta con una considerable presencia en la arena internacional. Ha sabido consolidar su carisma de organización revolucionaria, en un siglo XXI, donde impera la radicalización y el terrorismo.
Pero aquellos jóvenes que vestían una camisa de cuadros y un pantalón de pana, ahora son maduros que peinan canas, muy adictos al calorcillo que desprende el poder y con ciertos síntomas de Alzheimer, se enfrentan a grandes problema internos: dejadez en el sistema educativo, sanitario, cultural… en definitiva, se les agotan las fuerzas para seguir empujando una Causa que requiere frescura, bastante preparación y un conocimiento de las coyunturas globales de un mundo bastante afanoso por unos miserables intereses económicos.
No quiero que se mal interprete lo que escribo, ni quisiera aguar la fiesta, pero sí me gustaría pedir únicamente un relevo generacional paulatino que permita que nuestra Causa no caiga en un aljibe sin fondo. El POLISARIO hizo bastantes logros al que estaré agradecido durante mi vida, pero sólo exijo que me entiendan, y que estén a la altura de las circunstancias, y admitan que les queremos, y mucho, pero que vayan allanando el camino para que la nueva savia comience a dar portazos en los cinco continentes. ¡Enhorabuena y felicidades FRENTE POLISARIO!
¡Viva el Pueblo Saharaui!
Salamu Hamudi Bachri: (salamu86@hotmail.com)
*La opinión del autor no representa necesariamente la del grupo (Colectivo de la Juventud Saharaui en España).

miércoles 14 de mayo de 2008

La ofensiva del realismo en el Sáhara Occidental

Por Ana Camacho.
Con la colaboración activa de la diplomacia española, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas acaba de aprobar una resolución sobre el Sáhara Occidental que da abiertamente un espaldarazo a las tesis con las que Marruecos viene defendiendo que el conflicto que desencadenó en 1975 con la invasión de la colonia española, sólo tiene una "solución realista": que el pueblo saharaui renuncie al derecho a la autodeterminación que la propia ONU le reconoció y acepte la soberanía del agresor. Por el momento, la solución promarroquí ha hecho asomo con ropaje de sugerencia pero, de consolidarse esta nueva filosofía para la solución de conflictos, Kosovo dejará de ser un caso excepcional en la aplicación del derecho internacional. Lo mismo da que al Kosovo se le conceda el ejercicio a la autodeterminación que no le correspondía de acuerdo a derecho, y al Sáhara, por el contrario, se le prive de la autodeterminación que le reconocían las resoluciones de la ONU. Su trasfondo deja un mismo poso, el que reduce la aplicación del derecho internacional a un juego cuyas reglas varían en función de los tejemanejes estratégicos de las grandes potencias que controlan el Consejo de Seguridad.
La resolución 1813 aprobada por unanimidad el pasado día 30 admite que, aunque el Frente Polisario y Marruecos se han comprometido a seguir el diálogo iniciado en junio de 2007 en Manhasset (EEUU), el proceso para hallar una solución pacífica al conflicto, se encuentra estancado. Para superar el bloqueo, el texto "hace suya" la recomendación del informe del secretario general del pasado 14 de abril "de que la visión realista y el espíritu de compromiso de las partes son esenciales para mantener el impulso del proceso de negociaciones".
Aparentemente, la semántica del texto parece repartir de forma ecuánime entre las dos partes en el conflicto, el Frente Polisario y Marruecos, el deber de ceder ante el pragmatismo que requiere la paz. Sin embargo, la satisfacción manifestada por el Gobierno de Marruecos ("consagra la preeminencia de la propuesta marroquí de autonomía", dicen en Rabat) en contraste con la consternación del representante saharaui en la ONU, Ahmed Bujari ("una maniobra para descarrilar el proceso y la descolonización que conlleva", ha protestado), reflejan sin equívocos quién se ha llevado el gato al agua en la nueva ronda de esta partida onusiana.
En efecto, este énfasis en el realismo presenta demasiadas coincidencias con las declaraciones efectuadas, el 21 de abril por el enviado especial de la ONU para el Sáhara Occidental, el holandés Peter Van Walsum, cuando dijo que la independencia del territorio no es una "solución realista", como si la ONU, en realidad, en lugar de haberse comprometido a organizar el referéndum hubiese estado dedicándose desde 1991 a evaluar la conveniencia o no de aplicar la doctrina que da al pueblo saharaui el derecho a elegir libremente entre la anexión o la independencia y que Marruecos aceptó y, una vez implantado el alto el fuego, repudió.
Por si subsistiesen dudas de cuál es el sentido que corresponde a la invocación al realismo, conviene consultar las reacciones del Departamento de Estado en Washington sobre la nueva la resolución: "un estado saharaui independiente no es una opción realista", han dicho sus portavoces para los que la "única" vía realista de solución es que el pueblo saharaui acepte de la política anexionista de hechos consumados marroquí.
Tras el paréntesis no promarroquí marcado por el segundo plan Baker que convirtió al ex secretario de Estado norteamericano en un enemigo de la diplomacia alauita, la estrategia de aproximación emprendida por el presidente Sarkozy con Washington favorece el realineamiento sin fisuras de Bush con la estrategia del rey Mohamed para evitar el referéndum de la ONU sobre el futuro del Sáhara. Marruecos, el gran aliado africano de Francia, también ha sido un tradicional e importante amigo de EEUU y las tesis promarroquíes son susceptibles de ganar más puntos en Washington si, dando satisfacción a las tradicionales ansias de liderazgo francés en el Magreb, el Departamento de Estado logra importantes contrapartidas en otros frentes de primera importancia para sus intereses como son la OTAN, Irak, Irán o Afganistán. Puesto que con ello también contenta a la España de Zapatero, subordinada a la política exterior francesa, la coyuntura favorece un gesto que insufla pasión a la luna de miel con Sarkozy, dejando atrás la tormentosa crispación antiamericana de Chirac. La adhesión al realismo promarroquí se convierte así en el justo premio a la constancia de una diplomacia en la que, desde 1975, jamás se ha producido el desvío de un Baker y que, por el contrario, ha sido muy combativa a favor de la anexión francofonizadora del Sáhara a Marruecos.
Aunque el secretario general Ban Ki-Moon se desmarcó oficialmente de las declaraciones realizadas por Van Walsum (dice el holandés) "a título personal", su informe –que también hace referencia al "realismo y espíritu de compromiso de las partes"- lleva todos los síntomas de la gran tentación que supone para los responsables de la ONU apuntarse el tanto de un nuevo éxito pacificador sacrificando a la parte débil del conflicto. Es comprensible. El acatamiento del realismo por parte de los saharauis sería la solución perfecta para maquillar el descarrilamiento de un plan de paz al que la ONU ha contribuido con ese exquisito e inquietante cuidado con el que, en lugar de denunciar la continua labor de sabotaje marroquí a la organización del referéndum, ha evitado librar a Rabat de toda culpa. (Ver El misterio de los cascos azules en el Sáhara Occidental por Ana Camacho)
Los efectos de la resolución 1813 van, sin embargo, más allá de las arenas del antiguo Sáhara español. Así lo señaló el embajador de Suráfrica, país al que correspondía la presidencia del Consejo en el momento de aprobarse la resolución, y que intentó oponerse a la inclusión de ese malévolo realismo. "Se introduce la palabra realismo, que no está definida en ningún sitio, pero lo que parece que aquí se dice es que si eres débil, tienes que aceptar", dijo Kumasi Dumalo, al subrayar que el caso saharaui podría convertirse en un peligroso precedente para otros conflictos como el israelo-palestino.
No es el único mal sabor que ha dejado la resolución 1813 redactada y presentada por España, EEUU, Francia y Rusia en calidad de miembros del supuesto grupo de países amigos del Sáhara. Su proceso de gestación ha provocado una división entre los miembros del Consejo que ha enfrentado a representantes de estados pequeños (en cuanto a peso específico) frente a los grandes miembros con asiento permanente. El cómo la resolución fue sometida a los miembros no permanentes como un paquete cerrado para el que no había posibilidad de enmienda, arrastra para los que intentaron ponerse del lado del débil una triste moraleja.
Frente a la introducción del realismo, apoyada por EE UU y Francia, nada pudo la oposición de los países favorables al Polisario. Sudáfrica, Panamá y Costa Rica ni siquiera lograron amortiguar el golpe con un vano intento de añadir a la iniciativa una coletilla que confirmase que las previsibles concesiones debían hacerse en el marco del derecho internacional. Los intentos del embajador costarricense por introducir una referencia a los derechos humanos que perjudicaba a Marruecos, también rebotó sobre los escudos protectores desplegados por las dos grandes potencias amigas de Rabat.
Los representantes saharauis se enfrentan a un combate desigual. Por un lado, EEUU y Francia apoyando a Marruecos, y ellos, privados del que debería ser su principal valedor, España, que insiste en limitar su papel en la cuestión al de correveidile de la diplomacia gala, aunque sea en contra de sus propios intereses. Ni siquiera el bofetón que Sarkozy acaba de propinarle a España, al declarar oficialmente difunto el Proceso de Barcelona, parece que va a lograr hacer reaccionar a los cerebros de esa acción que se escuda en la supuesta contribución al fortalecimiento de Europa para no tomar ninguna iniciativa que ponga en evidencia su aislamiento internacional.
Puede que Moratinos intente disimular la humillación y vendernos que nada tiene que ver el Proceso de Barcelona con el conflicto del Sáhara pero, evidentemente, lo menos que se puede hacer con un estado que hace dejación de sus deberes y responsabilidades (los compromisos que España sigue teniendo por derecho internacional con el pueblo saharaui) en una pieza clave para la estabilidad magrebí, es no contar con él ni siquiera como florero que era para lo que seguía sirviendo la ficción del Proceso de Barcelona.
En la práctica, el Proceso de Barcelona lleva ya un buen rato extinguido pero, al menos, el ministro Moratinos podía seguir exhibiéndolo como un importante activo de la política española en el Norte de África y de la estrecha colaboración hispano-francesa en el Magreb. El planteamiento de la primera cumbre de la Unión del Mediterráneo en París el próximo 13 de julio, deja bien claro quién lleva las riendas de esa "colaboración entre los pueblos" de las dos orillas del Mediterráneo que Sarkozy, tras recibir luz verde de Angela Merkel, pretende que herede en exclusiva su proyecto euromediterráneo.
A los diplomáticos españoles sólo les queda confiar en poder curarse del ridículo con las migajas que Sarkozy tenga a bien pagar la lealtad con la que España ha contribuido, por ejemplo, a la redacción de la resolución 1813 y su inestimable contribución a la introducción del realismo con el que, tras su fracaso internacional con la Alianza de las Civilizaciones, el Gobierno de Zapatero pretende contribuir a una nueva estrategia global pacificadora.
La incógnita, como siempre, es hasta dónde está dispuesta a llegar la solidaridad argelina con el pueblo saharaui. Por el momento, el comentario emitido en Argel ante la nueva resolución del Consejo de Seguridad, evita la polémica haciendo como que no se dan por aludidos por la correosa referencia al realismo para destacar el más positivo de sus párrafos para la causa saharaui, aquel que "exhorta a las partes a que continúen las negociaciones bajo los auspicios del secretario general, de buena fe y sin condiciones previas, teniendo presentes los esfuerzos realizados desde 2006 y los acontecimientos posteriores, con miras a lograr una solución política justa duradera y mutuamente aceptable que permita la libre determinación del pueblo del Sahara occidental en el marco de disposiciones conformes a los principios y propósitos de la Carta de la ONU".
El pase torero contrasta, sin embargo, con la rotundidad con la que tres días antes de aprobarse el texto con el que se prorroga el mandato de la MINURSO sobre el Sáhara, el primer ministro argelino, Abdelaziz Beljadem, reiteró el irrenunciable apoyo a la causa saharaui de su país en el mismísimo Marruecos. Fue con motivo del 50 aniversario del congreso de los partidos del Magreb Árabe en Tanger. Emborrachado quizás por el éxito que sus diplomáticos estaban cosechando en Nueva York y Washington, el ministro de Estado marroquí y dirigente socialista, Mohamed Yazghi, aprovechó la presencia de Beljadem en el encuentro para instar a los dirigentes magrebíes y, en especial al presidente argelino, Abdelaziz Buteflika "a apoyar el proyecto marroquí de autonomía para sacar del impasse actual la cuestión del Sáhara Occidental". El ministro argelino no dudó en responder que su país "siempre ha defendido las causas justas y a los movimientos de liberación" y no se plantea cambiar. Su respuesta fue tan clara y rotunda que la audiencia marroquí se sintió obligada a manifestar su indignación con abucheos y gritos de "Sáhara marroquí".
El inequívoco mensaje argelino a Marruecos y sus aliados no se ha limitado a las declaraciones verbales. Mientras Beljadem respondía a la "provocación" marroquí, en Argel, la celebración de una conferencia internacional culminaba con la creación de un grupo interparlamentario africano de solidaridad con la causa saharaui. La iniciativa es un recordatorio para el rey Mohamed de que todavía tiene una importante asignatura pendiente en la ONU, con la familia de países africanos cuya solidaridad tiende a inclinar el apoyo de la Asamblea General del lado del Frente Polisario. Por ahora, a pesar de sus numerosas giras africanas, los amigos en la zona del rey Mohamed se limitan al menguante grupo de gobiernos incondicionales de Francia.

sábado 3 de mayo de 2008

No nos quieren

Otra resolución. Otro papelito del Consejo de Seguridad de la ONU, que habla mucho sin decir nada. Dos páginas, y cero contenidos. Los que mandan en el planeta se han confesado: dicen que no nos quieren. La ONU también se ha confesado: dice que sólo existe sobre el papel.

Los saharauis llevamos tiempo reclamando justicia. La justicia también anda reclamando justicia, y denunciando lo que en su nombre se hace. Los que mandan, los cinco que se han repartido el pastel, y andan hincando el diente allá donde les apetezca, dicen que hay que ser realista, o sea, aceptar que si no tienes un tutor de peso, has de multiplicarte por cero. Kosovo lo tiene, y ya es independiente. Los saharauis creemos que la justicia es suficiente tutor, de mucho peso y de más valor. La justicia se defiende, que ella también anda necesitada de algún tutor, porque los que tienen su custodia la habían robado, ningún juez dictó sentencia para que la custodia de la justicia pase a pertenecerlos. De ahí la melancolía de la justicia, se reprime pensando que lo único que tiene de bonito es el nombre, lo demás dejó de ser atractivo, y ya no llama la atención. Y últimamente anda entre juzgados para cambiarse de nombre, que ya no le gusta el que tiene y le resulta arcaico, quiere poner un “in” para no quedarse atrás en el tiempo. Su solicitud no fue admitida a trámite.

La otra justicia, la que no permite que la entreguen, anda esperando que se la conquiste sin mediadores. ¿Creemos más en la justicia que nos pueden entregar, o en aquella que nos entregaríamos a nosotros mismos?, ¿en la que quiere cambiarse de nombre, o en la que no entiende de mediadores? Vamos a seguir siendo, por tanto, viudos de la justicia, como dijo mi tocayo, o buscaremos la otra justicia para acabar con nuestra viudedad.

El Consejo de Seguridad de la ONU, en el que están 15, diez de los cuales mudos, ciegos, sordos y mancos, dice que hay que ser realista para solucionar el conflicto, y nadie entiende lo que quieren decir. En la fe de errores lo aclaran: realismo quiere decir renuncia, y renuncia quiere decir ignorancia, e ignorancia quiere decir inexistencia, y la inexistencia confiesa que en ella existe el derecho internacional, y el derecho internacional confiesa que, los que en su nombre hablan y actúan, no nos quieren.

Mustapha M-Lamin Ahmed.

martes 22 de abril de 2008

SAHARA: EL PUTO POLITIQUEO

SÁHARA: EL PUTO POLITIQUEO

Por Numa, (SáharaLibre.es) 20 abril de 2008

Desde hace algún tiempo, en el importante Movimiento Asociativo de Apoyo al Pueblo Saharaui, mal llamado ahora Movimiento Solidario, (más correctamente, ahora, llamarle Movimiento de Apoyo Humanitario), estamos asistiendo a importantes transformaciones, motivadas por posicionamientos o estrategias claramente políticas.

Es verdad que, en las juntas directivas de estas asociaciones, siempre han existido estas posturas políticas de unos u otros partidos; pero como todos empujaban en el mismo sentido, es decir, como todos realmente apoyaban, aún por distintos criterios, al Pueblo Saharaui, la convivencia de ellas, y en ellas, era más o menos llevadera.

Sería de incautos pensar que movimientos como este, con un considerable arraigo y base social, por la naturaleza de algunos de los proyectos y campañas que desarrollan, se podrían quedar al margen de las estrategias políticas.

Las asociaciones, hasta hace poco, le daban cobertura al Pueblo Saharaui en lo político y en lo humanitario, y necesariamente en ese orden. Pues por muchas lentejas que se envíen (absolutamente necesarias para su supervivencia), si no van acompañadas de la cobertura política a su causa, comerán, pero su problema no se solucionará nunca, salvo con aparentes y engañosas soluciones que atentan claramente contra la libertad y los legítimos derechos de este pueblo.

Los cambios de posición en la política impuesta por la dirección de los partidos políticos, y seguida por disciplina o vergonzoso silencio de sus afiliados y seguidores, han originado el desarrollo de estrategias para no quedar, como vulgarmente se diría, con el culo al aire.

El inexplicado, por inexplicable, cambio en la política de PSOE, de actual apoyo a las tesis marroquíes (incluidas hojas de ruta); el servilismo de IU a los socialistas, motivado por los sucesivos fracasos electorales y el afán de recoger las migajas que le regalen; y el pasotismo del PP, que nunca ha tenido clara su postura, salvo en el patriotero recuerdo del inicio del cobarde abandono de España del Sáhara Occidental;..., hacen, que las asociaciones “tomadas” por ellos se conviertan exclusivamente en meros gestores del apoyo humanitario, es decir, en enviar ayuda y traer niños saharauis.

Esta “toma” de asociaciones para esconder las miserias de algunos posicionamientos, está originando diversos y desagradables problemas internos, algunos de ellos, dilucidándose, tristemente, hasta en los juzgados. Mientras tanto “algunos” se frotan las manos porque están consiguiendo desarticular un importante movimiento solidario que la justa Causa Saharaui necesita.

Significativas asociaciones, en estos momentos están dirigidas por las consignas de la dirección de partidos políticos, ya sea colocando acólitos sumisos en sus juntas directivas, o sometiéndolas con el siempre controvertido tema de las subvenciones para que puedan seguir desarrollando su parcial labor humanitaria. “Mucha lenteja, pero poca o ninguna Libertad y Derechos Humanos”.

Por no terminar con una visión tan pesimista de la situación, diré que en las pocas y contadas ocasiones en las que se produce el apoyo político al Pueblo Saharaui, están apareciendo importantes grupos de jóvenes españoles, que si consiguen mantenerse al margen de las estrategias políticas de las direcciones de los partidos, conseguirán dar un vuelco a la situación, aunque sólo sea, por la vergüenza que pueden generar en las conciencias de sus mayores.

lunes 14 de abril de 2008

Entrevista al defenos de DD.HH Brahim Noumría II

Reproducimos la segunda parte de la entrevista hecha por el diario digital Rebelion al activista y defensor de los DD.HH Brahim Noumría el pasado 04 de abril
Entrevista al activista y defensor de DDHH, Brahim Noumria (II)
"Los amigos del pueblo saharaui en el mundo no pueden dejarse someter al silencio pretendido por Marruecos"
M.L. González Rebelión
En esta segunda entrega de la entrevista, Brahim Noumria relata las torturas de las que fue víctima en las cárceles marroquíes y afirma que la lucha de su pueblo, junto la que se libra desde el exterior en solidaridad con ella, tienen que seguir adelante, con pie firme. Que lo peor sería quedarse callado, no denunciar y no mostrarle al mundo el genocidio del Gobierno marroquí contra los saharauis a lo largo de 33 años de ocupación militar. “Todos –dice- debemos tener claro ese objetivo y trabajar para alcanzarlo”. Como consecuencia directa de ese activismo, usted fue detenido y hecho desaparecer entre 1987 y 1991. Háblenos de esos años, de su experiencia en las cárceles marroquíes. Estudiaba COU en el Instituto español Nuestra Señora del Pilar de Tetuán en el norte de Marruecos. A las diez de la mañana del día 5 de marzo de 1987 me llamaron a la jefatura de estudios y cuando llegué había dos agentes de la policía marroquí, que me llevaron del instituto a la comisaría principal de Tetuán. A partir de ese instante ya no volví a ver el mundo exterior. De allí, me trasladaron hacia Tánger, luego a Marrakech y acabé en una prisión secreta del Aaiún. En esta cárcel me sometieron a torturas e interrogatorios constantes a lo largo de ocho meses en los que todo el tiempo estuve con los ojos vendados y esposas en las manos. Para que puedan hacerse una idea del sitio, se trataba de una mazmorra del antiguo cuartel de la artillería española, compuesta por cuatro habitaciones que, creo, se utilizaban para guardar las municiones. La sala de tortura era el comedor para los militares y cada modalidad tenía su propia nomenclatura. El” pollo asado”, por ejemplo, consiste en que te atan las manos y los pies y te cuelgan de un palo que colocan en medio de dos mesas. La cabeza del preso cae hacia atrás, exactamente igual que un pollo cuando lo están cocinando para comer. Recuerdo que lo primero que se siente un dolor tremendo en los pies y las manos, luego empiezas a tener dificultades para respirar y ese es el momento que eligen los torturadores para empezar a darte latigazos en los pies y en los muslos hasta que te sientes totalmente roto. Cuando ven que pierdes el conocimiento, te hacen volver en ti echándote cubos de agua fría. Lo siguiente es obligarte a estar en continuo movimiento, sin que te puedas parar un segundo durante dos o tres horas En otra de las fórmulas de terror utilizadas, llamada “waterboarding”, te colocan sobre una mesa o un banco para, después de atarte bien las manos delante del pecho y envolverte en una manta, amarrarte todo el cuerpo, desde los tobillos hasta los hombros, con una cuerda y dejándote libre sólo la cabeza y los pies. A continuación te tapan la boza con un trozo de tela, te rocían con litros de agua mezclada con productos químicos o orina y, mientras, un verdugo se ocupa de cortarte la respiración y otro se ocupa golpearte los pies con un látigo o de aplicarte en ellos descargas eléctricas. Lógicamente, si te dan electricidad el torturador que te está dejando sin respiración no te toca porque, de hacerlo, la electricidad le llegaría también a él. Cuando estás ahí sientes que el agua te inunda los pulmones. Recuerdo que hubo un momento en el que perdí el sentido y cuando me desperté, ví que uno de los torturadores me estaba gritando: ¡ respira !, mientras me apretaba el pecho con todas sus fuerzas. También recuerdo que empecé a vomitar hasta que el suelo quedó totalmente mojado. Otro día me aplicaron el mismo sistema y cuando recobré el conocimiento, después de 24 horas, me di cuenta de que la carne en toda la parte superior de mi nariz estaba magullada del roce del trapo cuando intentaban dejarme sin. A este sistema la llaman los marroquíes el “chifon”. Otra de sus métodos (“el avión”), que consiste en atar los pies y las manos detrás de la espalda para luego, cuando ya te han colgado boca abajo, empezar a golpearte con porras y látigos, mientras uno de los verdugos te aprieta la espalda con uno de sus pies. El dolor que sientes en los hombros es tremendo y, a veces, crees que se te van a desprender del resto del cuerpo, pero luego ese dolor se extiende por toda la espalda y ya lo que ocurre, como en mi caso es que te desmayas. Yo, cuando me desperté ese día, lo hice porque sentí como que un mosquito me estaba picando, aunque luego me di cuenta de que era un cigarro con el me estaban quemando la piel para que reaccionara o, simplemente, para asegurarse de si estaba vivo o muerto. Les puedo hablar del hambre, de la suciedad, de la privacións del sueño, de cómo nos obligaban a mantenernos en posturas casi imposibles durante horas, pero nada se compara a la tortura de tener la cabeza y el cuerpo invadido por los piojos. Después de cuatro meses en esta situación descubrí que en otra de las mazmorras habían encerrado a mi hermano y a dos de mis primo, detenidos en El aaiún en la misma semana que yo. El 20 de noviembre de 1987 nos trasladaron al cuartel del Grupo de Intervención Rápida de Agadir, en el que permanecimos hasta el 23 de marzo de 1988, fecha en que fuimos trasladados a la ciudad de Warzazat, en el sureste marroquí. En Warzazat nos entregaron a las Fuerzas Auxiliares, que se ocupaban de las prisiones secretas de Magouna (exclusiva para los saharauis) y de Tazmamart, que había sido reservaba hasta entonces para los militares implicados en los golpes de estado fallidos de los setenta. Las Fuerzas Auxiliares nos llevaron primero hacia Galaat Magouna y nos separaron en dos grupos, uno de 4 mujeres otro de 14 hombres. Nos quitaron por primera vez el vendaje con el que nos tapaban los ojos y pudimos contactar de manera clandestina con los otros presos saharauis que estaban allí. Esto fue gracias a una especie de código Morse que usábamos a través de las pared y que nos permitió que muchos de los saharauis desaparecidos, algunos desde noviembre de 1975, aún estaban vivos. Dos dias después , nos llevaron a una mazmorra que se encuentra a unos 45 k, entre Warzazat y Galaat Magouna; a la prisión de Skoura , que es un antiguo palacio construido en 1930 por el famoso Bacha Laglaoui . Dos años después nos trasladaron hacia Galaat Magouna y allí permanecimos hasta el 20 de junio de 1991, día en que a algunos nos liberaron. Lo que he hecho es un resumen de ese tiempo, que no ha sido el único en el que he estado preso, aunque sí ha sido el más duro y largo de todos. En su última etapa como preso político (en la cárcel de Okacha de Casablanca), usted compartió cautiverio con otros líderes de la lucha saharaui como Aminetu Haidar, Ali Salem Tamek. o Hmad, Hmad. En todos esos casos, la presión ejercida desde el exterior ha jugado un papel fundamental en su liberación. ¿De qué forma ven ustedes, los activistas y militantes saharauis de los territorios ocupados, que se puede extender y hacer más efectiva la influencia de la solidaridad internacional? Tomo un pequeño espacio aquí para aclarar algunos detalles sobre la Intifada Saharaui , ya que soy uno de las cabezas visibles de este movimiento pacifista en todos los sentidos. Y añado que a causa de mi nuevo encarcelamiento, que duro desde el 20 de julio de 2005 hasta el 24 de marzo de 2006, más la privación del pasaporte desde el 19 de marzo de 2003 hasta julio de 2007, pocos son los que saben la realidad de lo que sucedió. Y es que nuestra ausencia, la de todos los activistas saharauis encarcelados, ayudo mucho a Marruecos a destruir mucho de lo que habíamos construido . Antes del comienzo de la intifada, el grupo del CODESA (Comité de defensa saharaui) estuvo un año aproximadamente preparando su proyección mediática a través de contactos con las ONG , la prensa , las asociaciones amigas del pueblo saharaui y, también, con los sitios web que ayudaban a nuestra causa . La lista se alargo hasta mas de 700 contactos. Sabíamos que Marruecos haría todo lo posible para hacernos callar, pero sucedió que el pueblo se hartó de esperar una solución mediante el referéndum, y tomó conciencia de que el tiempo jugaba en nuestra contra. También nosotros, los activistas, nos dimos cuenta de que existía la voluntad de hacer estallar una intifada entre la población saharaui de los territorios ocupados y de que la razón que nos asistía iba a facilitar que pudiéramos defender a los que cayeran en esas manifestaciones. Marruecos por su parte sabía que los únicos capaces de sacar al exterior esa intifada eran los militantes que pertenecían a CODESA. Por eso nos metió nuevamente en la cárcel a todos nosotros. Sin embargo, y esto quedará para la Historia, la prensa española y la argelina hicieron posible que los planes marroquíes fracasaran. La batalla informativa que dieron los medios de uno y otro país fue lo que inclinó la balanza de nuestro lado y obligó a Marruecos a recurrir al gobierno español en busca de ayuda. Al final , Marruecos tomó la decisión de detener la cúpula del CODESA, a los que, como no nos podía acusar de ser defensores de DDHH ante los tribunales, tuvo que presentarnos como terroristas y presos de comunes. Pero a esas alturas, los nombres de los activistas eran ya muy conocidos para la opión publica internacional. Todo el mundo sabía quiénes éramos Housein Lydri , Ali Salem Tamek , Mohamed Moutawakil , Brahim Noumria , Aminatou Haidar y Larbi Mesaoud . Cuando nos trasladaron a la prisión de OUKACHA y nos separaron cada uno en una celda, lo primero que hicieron fue privarnos del teléfono, porque temían que diéramos instrucciones para la Intifada. Nosotros ya teníamos planificado lo de la huelga, incluso puedo decirles, antes de la cárcel. La huelga de hambre en si para nosotros era un suicidio,, pero al mismo tiempo , era y es el único instrumento que nos queda para no caernos en el olvido para la comunidad internacional. Dos semanas, desde la fecha de nuestra detención , la calma tensa en los territorios ocupados, la campaña internacional para la liberación de Aminatou Haydar y todos los presos políticos se paró totalmente , ya que el coordinador entre todos los miembros del comité de pilotaje de la campaña era yo . Tras ocho días en OUKACHA, comenzó la huelga de hambre ilimitada mas larga y seria de los militantes del pueblo saharaui. Cuando llevábamos un mes todo el pueblo saharaui en los territorios ocupados , en los campamentos de Tinduf , en el exilio y amigos del pueblo saharaui en España también se pusieron en huelga durante 24 horas . Los marroquíes no tuvieron mas remedio que y aceptar nuestras exigencias. Todo esto os lo digo para que se tome consciencia de que en nuestro mundo hay muchos medios para luchar; y el de hoy es el momento en que los territorios ocupados deben abrirse a la opinión publica internacional; es el momento para que el mundo conozca lo que pasa dentro de ellos. Quiera Marruecos o no, todos debemos de participar juntos para conseguir este objetivo. Si, por ejemplo todos los amigos del pueblo saharaui toman rumbo hacia los territorios ocupados en cifras de miles de personas, ¿crees que Marruecos seria capaz de enfrentarse a todo el mundo para impedir la entrada a estos territorios? Actualmente los saharauis en los territorios ocupados se sienten abandonados, y esto es lo peor que puede suceder porque podría cambiar el rumbo de la lucha pacífica. En estos momentos todo es posible y la opinión pública internacional, los amigos de pueblo saharaui en el mundo tienen que saber que, en gran medida y si se dejan someter por el silencio impuesto por Marruecos, serían, seríamos todos, responsables de no haber tenido la capacidad de evitar un drama terrible para este pueblo.

domingo 13 de abril de 2008

Manifiesto en apoyo al pueblo saharaui, su dignidad y sus derechos:

[Concentración Ministerio Exteriores, martes 15 18:00. SAHARA LIBRE]

Nos encontramos aquí para reivindicar que esta legislatura dé comienzo a un nuevo periodo, en el que la presión ciudadana obligue al gobierno español a cambiar su postura respecto al conflicto del Sáhara Occidental. Hace 32 años los españoles abandonamos a los saharauis permitiendo la ocupación de su territorio por parte de Marruecos. Durante este tiempo, Marruecos, presionado por la ONU, lleva prometiendo la celebración de un referéndum que nunca ha llegado a cumplir. Proponiendo ahora un plan de autonomía que resulta inaceptable, ya que el pueblo saharaui tiene derecho a decidir como quiere construir su futuro, expresando su decisión a través de un referéndum de autodeterminación. Mientras, el estado marroquí, ha ocupado sus territorios, torturando y marginando a los saharauis, expulsándoles de su tierra y explotando sus recursos de manera ilegal. La pasividad de España ante este conflicto ha sido evidente, indignante e injusta. Durante todo este tiempo, todos los gobiernos democráticos han dado la espalda al pueblo saharaui incluso después de falsas promesas. Los saharauis son algo más que un pueblo, son personas con ilusiones, con sueños, que aspiran a ser soberanos de su propio territorio en el marco del principio de la descolonización amparado por Naciones Unidas. Debido a la mala gestión de España en este proceso hoy se ven abocados al ostracismo, a vivir a la espera en los campamentos de refugiados de la hammada argelina, uno de los territorios más inhóspitos del mundo. Por todo esto exigimos al nuevo gobierno y al Ministro de Exteriores un cambio de postura en el conflicto saharaui.
Le demandamos que presione en la Unión Europea para el cese de los acuerdos pesqueros con Marruecos en la plataforma continental del Sáhara Occidental, que deje de ser partícipe de la explotación ilegal de sus recursos y que apoye el reconocimiento de la República Árabe Saharaui Democrática por parte de Marruecos y la Comunidad Internacional. España no puede mantenerse imparcial ante esta situación, nuestro estado es históricamente responsable y nosotros como españoles tenemos el deber de exigir a nuestro gobierno el cumplimiento de los derechos fundamentales, un gobierno que llegó al poder como abanderado de los derechos humanos no puede ignorar esta violación de normas básicas de derecho internacional ni de las libertades fundamentales. Si España y Marruecos creían que con el paso del tiempo nos íbamos a olvidar de este pueblo y que iban a cesar nuestras protestas, se equivocaron. Nos manifestamos hoy aquí para exigir al gobierno que asuma nuestra deuda histórica con la sociedad saharaui, por la voluntad de paz, para evitar una guerra de la que seriamos responsables. ¡Ya es hora de acabar con la censura mediática de este conflicto! ¡Ya es hora de que la opinión pública luche contra esta injusticia! ¡Ya es hora de un Sáhara libre!
Convoca CEAS-Sahara.

sábado 12 de abril de 2008

Testimonios de la tortura marroquí...

Este es el estremecedor testimonio de una saharaui que cayo en manos de "los respetables vecinos del sur tan queridos por Zapatero":

"Me habían disparado en un ojo y un militar pedía que me dispararan enel otro. Me dejaron de maltratar cuando llegó la ambulancia, pero una vez dentro el conductor pedía que me mataran a puñetazos. La ambulancia sepuso a dar vueltas mientras me sometían a todo tipo de maltratos. En el hospital, los médicos no querían atenderme porque era saharaui. Me metieron de nuevo en el furgón de la policía con otros presos saharauis y me tiraron por el suelo, diciéndome que los asientos estaban reservados para los marroquíes. Un policía le decía al otro 'las meteremos en una habitación, las violaremos y luego les prenderemos fuego con gasoil'. Después nos llevaron a un garaje y nos dijeron que no esperáramos que nadie nos sacara de allí, y que íbamosa morir. Me puse a llorar. Las mujeres fuimos violadas y nos hicieron cantar el himno marroquí. Después, en una habitación volvieron adecirme que iban a matarme. Empecé a vomitar sangre y me la hicieron comer; allí había dos gatos que también lamían mi sangre. Me hicieron firmar que era una terrorista del Polisario y después de otras crueldades semejantes me cosieron el ojo y me dijeron que no contara anadie lo que me había pasado".
¡ViVa eL SaHaRa LiBRe!
¡ViVa La MuJeR SaHaRaUi!